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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Las 8 fuerzas culturales en el aula



Aplicables a cualquier ámbito de aprendizaje


Una cultura de pensamiento es un lugar donde el pensamiento colectivo e individual es valorado, hecho visible y promovido de manera activa como parte de la experiencia en proceso de todos los miembros. Cada día, los estudiantes vienen a un museo que en muchos casos no han visitado antes, listos para comenzar una nueva experiencia de aprendizaje, creada principalmente por el guía o educador del museo. Cuando los alumnos llegan, no se están embarcando solamente en un tour, sino en la formación de una microcultura única, si bien transitoria, en la que no solamente se sumergen el la cultura del museo sino en las maneras de pensar y ser dentro de un museo. 

Una perspectiva disposicional del pensamiento 

Tener un acercamiento disposicional al pensamiento se refiere a la construcción no sólo de la habilidad de pensar sino de la disposición a pensar; desarrollar patrones de pensamiento y hábitos mentales que los estudiantes no solo pueden usar, sino de hecho usar. Desde el punto de vista disposicional la habilidad no es suficiente para el buen pensamiento; se debe contar también con la inclinación a hacer uso de esa habilidad junto con el saber estar alerta ante situaciones para su uso.

A diferencia de las habilidades, las disposiciones no pueden ser directamente enseñadas, deben ser incorporadas por medio de una cultura. En los museos, los estudiantes interactúan con y tratan de encontrarle sentido a nuevos objetos y experiencias y deben pensar en hacerlo. De hecho, lo hacen: deben ver con atención; preguntar y cuestionar, hacer interpretaciones; hacer conexiones con cosas que ya conocen; considerar diferentes perspectivas y puntos de vista; ir más allá de las apariencias o lo obvio y desvelar las complejidades; y formar conclusiones.

Los educadores del museo no están enseñando estas habilidades ya que los estudiantes ya las tienen hasta cierto grado pero los ayudan a reconocer los momentos en los cuales utilizarlas y resaltar su valor, así como alimentar su conciencia e inclinación hacia el pensamiento. Los museos ofrecen un ambiente en el cual la cognición, el afecto, el contexto social y el ambiente están completamente integrados, convirtiéndose en ambientes ideales para aprender en “lo salvaje”.


Fuerzas que definen una cultura de grupo

Las 8 fuerzas culturales del aula, Estas fuerzas culturales son:

1. Las expectativas comunicadas a los estudiantes
2. Las oportunidades creadas
3. La forma en que el tiempo se aprovecha
4. El modelo o ejemplo que traza el líder del grupo
5. Las rutinas y estructura aplicadas
6. La forma en que el lenguaje y la conversación se desarrollan
7. La forma en que el ambiente está diseñado y es aprovechado
8. Las interacciones y relaciones que se desenvuelven durante la
visita.


Las expectativas…

Incluso antes de llegar al museo, los visitantes tienen expectativas de la visita que tendrá un impacto significativo en sus experiencias y aprendizaje.
Para los estudiantes, muchas veces estas expectativas son trazadas en el aula por su profesor y luego en el museo por el educador; ambos orientan al estudiante en lo que será la organización y propósito de la visita.

Desde la perspectiva de la enseñanza para la compresión estas perspectivas son trasladadas por medio de las Metas de Comprensión de cada "paquete" o visita.


Oportunidades…

Mientras que las expectativas generan un enfoque acerca de lo que los estudiantes van a pensar y cómo van a hacerlo durante la visita, las oportunidades les permiten darse cuenta de esas expectativas.
Es importante saber aprovechar las oportunidades para ampliar, retroalimentar, hacer conexiones, énfasis, etc. En el museo Popol Vuh podemos invitar a los estudiantes a hacer conexiones con su propia vida, con el pasado, a imaginar cómo sería vivir en la época de los mayas; así los estudiantes tienen la oportunidad de contrastar sus propias vidas con las del prehispánico desde una perspectiva diferente.

Debemos tener claro cuáles son las piezas más importantes, o más aprovechables, así como los tipos de preguntas y experiencias que le permitirán a los estudiantes a pensar y aprovechar al máximo las oportunidades.


Tiempo…


Pensar, sea en el aula o en el museo, requiere tiempo. Sin tiempo para comprometerse apropiadamente con un objeto o idea, la oportunidad para pensar puede perderse. Es sólo a través de una indagación profunda y extendida que se pueden sacar conjeturas, se pueden examinar perspectivas, valorar teorías y desarrollar nuevas comprensiones. Incluso en una visita desestructurada al museo, el tiempo se correlaciona de gran manera con las interacciones y el recuerdo que a los alumnos les quede de esta experiencia. Muchos educadores de museos dicen que comprometerse con una obra de arte o un objeto histórico necesita al menos de 12 o 15 minutos. Esto puede crear un gran dilema entre los educadores de los museos. Sin embargo, si el objetivo de una visita es el de fomentar el pensamiento de los estudiantes, los guías del museo muchas veces deben hacer difíciles decisiones sobre qué mostrar y qué enfatizar durante una visita de una hora. Tomarse unos minutos al inicio de la visita para hacer algunas preguntas clave, dándoles tiempo para pensar, dando lugar a la elaboración y esclarecimiento, y luego dándoles una segunda oportunidad para pensar, podemos ayudar a los estudiantes a ir más allá de las respuestas fáciles. También les enviamos el mensaje de que su pensamiento es valorado y que vale la pena tomarse el tiempo para pensar.


Además, establecemos un ambiente de trabajo, que los ayudará a establecer conexiones, compartir ideas, participar activamente y estar atentos… Estas elecciones cuidadosas sobre dónde pasar más tiempo y cómo construir la experiencia de los estudiantes es esencial en toda visita. Tomarse unos minutos al inicio de la visita para hacer algunas preguntas clave, dándoles tiempo para pensar, dando lugar a la elaboración y esclarecimiento, y luego dándoles una segunda oportunidad para pensar, podemos ayudar a los estudiantes a ir más allá de las respuestas fáciles. También les enviamos el mensaje de que su pensamiento es valorado y que vale la pena tomarse el tiempo para pensar. Además, establecemos un ambiente de trabajo, que los ayudará a establecer conexiones, compartir ideas, participar activamente y estar atentos… Estas elecciones cuidadosas sobre dónde pasar más tiempo y cómo construir la experiencia de los estudiantes es esencial en toda visita. Muchas veces, los momentos de silencio que requiere observar una pieza, y el potencial para problemas de disciplina, puede incomodar a los educadores del museo. Sumado a esto, saber todo lo que aún debe recorrerse y enseñarse crea una gran presión. Sin embargo, si una de las disposiciones que el educador quiere promover es la de observar cuidadosamente y apreciar, los educadores deben modelarla y proveer el tiempo adecuado para ello.



Establecer un Modelo…


“Los niños se desarrollan dentro de la vida intelectual de aquéllos alrededor suyo”
Lev Vygotsky


Los modelos de pensamiento y aprendizaje son importantes para los estudiantes mientras que ellos mismos buscan nuevas maneras de pensar y ser en el mundo. Cuando el aprendizaje está centrado sólo en los hechos, habilidades y conocimiento, los estudiantes están recibiendo un modelo muy pobre de lo que significa aprender.


Los estudios han demostrado que observar modelos o ejemplos de cómo los adultos hacen uso e interactúan con los objetos del museo afecta positivamente las interacciones de los niños. Por lo tanto, los educadores del museo deben encontrar maneras de discutir y modelar su propio pensamiento, aprendizaje y uso del museo compartiendo lo que los compromete a éste de manera personal, cómo su pensamiento o apreciación de los objetos de la colección ha cambiado con el tiempo o cómo hacen uso del museo para ampliar su propio aprendizaje. Haciendo esto, el aprendizaje y pensamiento de los estudiantes se sitúa en una comunidad de práctica, como la de los visitantes de museos.


Rutinas y Estructura…


Las Rutinas son patrones de comportamiento que estructuran nuestras actividades. Las rutinas más comunes utilizadas por los educadores de un museo son las de comportamiento, que establecen el orden, el movimiento, las interacciones físicas con la colección y la comunicación en las salas. Las Rutinas de pensamiento y aprendizaje funcionan de la misma manera. También brindan una estructura para interactuar con la colección, mentalmente, más que físicamente. Como herramientas que culturizan, las Rutinas de pensamiento ayudan a fomentar la apreciación a largo plazo de los estudiantes y la comprensión acerca de cómo ver los objetos de las colecciones y sacar lo mejor de sus visitas a los museos.


Las Rutinas de pensamiento ayudan a los educadores a estructurar la observación cuidadosa y la interpretación a lo largo de la visita.  Al iniciar con una discusión sobre un objeto o elemento importante, con el debido tiempo para pensar, un simple pero efectiva rutina puede ser establecida. Podemos comenzar con Piensa, conecta, comparte, donde los estudiantes comparten con un compañero sus ideas, lo que permite que todo el grupo participe utilizando menos tiempo del que requeriría hacer una discusión con todo el grupo. Podemos partir también de la estructura descripción, análisis, interpretación y juicio.


Estos patrones de cuestionamiento pueden convertirse en rutinas si se hacen explícitas y se usan repetidamente de modo que se vuelvan familiares para los estudiantes así como para el educador. Al hacer los patrones de instrucción implícitos, el proceso de observar y pensar acerca del arte es desmitificado y se convierte en algo que los estudiantes pueden hacer de manera independiente. Al usar preguntas bien estructuradas, como “¿qué está pasando en esta imagen?”, “¿Qué te hace decir eso?” y “¿Qué más puedes encontrar?” los estudiantes van descubriendo las expectativas que pueden tener y comienzan a pensar automáticamente en proveer evidencias.


La Rutina ¿Qué te hace decir eso? Es una rutina útil en muchas situaciones y puede usar fácilmente en el momento que se quiera empujar a los estudiantes a apoyar sus ideas en evidencias.

Otras Rutinas que podemos utilizar son:


-Mira, piensa, pregúntate

¿Qué ves?¿qué piensas de eso?¿qué te hace preguntarte?


-Conecta, amplía, encuentra los retos

Se le pide a los estudiantes que hagan conexiones con cosas que ya saben o conoce, identificar cómo su conocimiento se ha extendido en nuevas direcciones por la experiencia de aprendizaje, y que consideren retos, dudas o preguntas que surjan de la experiencia.


Las Rutinas de pensamiento establecen una manera de interactuar con la colección del museo que los estudiantes pueden llevarse y utilizar en futuras experiencias de aprendizaje. Estas son la parte central de nuestros Desempeños de comprensión.


Lenguaje…


El lenguaje es un mediador crucial de nuestras experiencias. “El niño comienza a percibir el mundo a través no sólo de sus ojos sino también a través del lenguaje. Y más adelante no es sólo su capacidad de ver sino de actuar la que es formada por las palabras” Los museos ayudan a los alumnos no sólo a desarrollar su percepción sino a desarrollar su lenguaje al hablar de esa percepción. En el museo siempre estamos introduciendo nuevas palabras en el vocabulario de los niños, las cuales ayudan a que hagan sus ideas más palpables al conectarlas a las palabras. La conexión de ideas y palabras tiene que ver también con el pensamiento. Los estudiantes necesitan del lenguaje para guiar y expresar sus ideas; interpretación, análisis, comparaciones, teorías, conjeturas, dudas, etc. “Antes de que los estudiantes puedan controlar un proceso deben ser capaces de nombrarlo”.


Aprender a navegar a través de y conectarse con palabras como arte, ciencia, arqueología, etc., depende del lenguaje que se utiliza para describir y analizar lo que se ve. Adicionalmente a usar un lenguaje de pensamiento y disciplinario, los educadores deben incentivar las conversaciones de los estudiantes. Guiar las conversaciones de los estudiantes para que se vayan profundizando a lo largo de la visita le brinda también una comprensión y apreciación más profunda del aprendizaje de los estudiantes a los educadores.


Ambiente…


Los contextos sociales, personales y físicos influyen de gran manera en los visitantes de todo museo. 
Pero muchas veces no es sólo la distribución de las salas y los museos sino las decisiones del guías sobre cómo utilizar el espacio, facilitar interacciones con la colección y entre el grupo y cómo documentar el pensamiento de los estudiantes, lo que contribuye a que se cree una cultura de pensamiento a lo largo del tour.


Relaciones e interacciones…


El aprendizaje es fundamentalmente un desempeño social. Por lo tanto, las relaciones entre los líderes del grupo y los estudiantes y entre grupos de estudiantes son un componente crucial de cualquier situación de aprendizaje. Muchas veces, el corto tiempo con el que contamos en una visita al museo hace del desarrollo de relaciones algo difícil.  La interacción y relación debe ser establecida rápidamente entre los guías y los estudiantes por medio de simples gestos como la utilización de gafetes con nombres para que los estudiantes pueda ser llamados por su nombre, y hablar con los estudiantes informalmente en la entrada o cuando se camina de una sala a otra. Lo más importante, sin embargo, es mostrar un interés genuino en los estudiantes y las ideas que surgen a lo largo de la visita. Cuando se muestra interés dándole seguimiento a sus aportes y aclarando o ampliando sus ideas, los estudiantes estarán más abiertos a hacer aportes más inteligentes y elaborados.


Podemos apoyar, celebrar y premiar sus aportes con comentarios como “esa es una idea muy interesante”, poniendo atención a sus ideas, integrando los comentarios de los alumnos con lo que es está analizando. Debemos mostrar nuestro interés, invitar a otros a elaborar y legitimar el pensamiento de los estudiantes. Esto nos garantizará en gran manera el establecimiento de una comunidad de aprendizaje a través de las interacciones sociales e intercambios donde los niños y adultos están en el mismo plano.


Conclusión


Lo más importante de esta perspectiva es el resaltar las interrelaciones entre la cognición, el afecto, el ambiente físico y el contexto social, colocando la enseñanza de disposiciones de pensamiento en un contexto sociocultural más que uno didáctico. El buen pensamiento depende de resaltar ocasiones para pensar “en lo salvaje” y tener la inclinación para alcanzarlas, no sólo poseer una habilidad.

Los educadores de museos debemos meditar por lo tanto en las experiencias que creamos para nuestros estudiantes. A pesar de que las visitas a los museos son muchas veces cortas, éstas proveen la oportunidad de crear una cultura de pensamiento utilizando las fuerzas culturales que promueven y apoyan el pensamiento.


Fuentes: 

1.Ron Ritchhart, Cultivting a Culture of Thinking in Museums
2. Ron Ritchhart, Intellectual Character: What It Is, Why It Matters, and How to Get It (San Francisco:
Jossey-Bass, 2002).
3. David N. Perkins and others, “Intelligence in the Wild: A Dispositional View of Intellectual Traits,” Educational Psychology Review 12, no. 3 (2000): 269–93; David N. Perkins,
Eileen Jay, and Shari Tishman, “Beyond Abilities: A Dispositional Theory of Thinking,” Merrill-Palmer Quarterly 39, no. 1 (1993): 1–21.
4. David N. Perkins and Ron Ritchhart, “When Is Good Thinking?” in Motivation, Emotion, and Cognition: Integrative Perspectives on Intellectual Functioning and Development, ed. David Yun Dai and Robert J. Sternberg (Mahwah, NJ: Erlbaum, 2004)




viernes, 28 de noviembre de 2014

CONCENTRACION


LA CONCENTRACIÓN

Extraído de “Dharana Darshan”, Paramahansa Niranjanada

La concentración es la habilidad de mantener la atención  de la mente en un punto, un objeto, un lugar, sin oscilaciones. La perfección de la concentración lleva a la meditación.
En el estado de concentración, la mente no es consciente  del entorno externo o de otras cosas periféricas que rodean el objeto de concentración.

¿Porqué es tan importante la concentración?

Esto puede contestarse,  comparando la mente a una lamparita de luz. Los rayos de luz de la lamparita van en todas las direcciones; la energía se desparrama.
De la misma manera, la mente tiene una gran capacidad en su  forma potencial, pero se disipa en todas las direcciones. La mente piensa en distintas cosas, una después de la otra, sin profundizar en ningún aspecto en particular. Por lo tanto, la mente promedio no utiliza su verdadero poder.

En los últimos tiempos, la ciencia ha producido el láser y esto ha desarrollado varios avances con su uso en la tecnología moderna. Es un método por el cual todos los rayos de luz de una fuente están alineados unos con otros, para así poder dirigirse en la misma dirección, al unísono unos con otros. Vibran en armonía.

Esta es la diferencia entre la luz común y la luz concentrada.

De la misma manera, el pensamiento concentrado también tiene gran poder.
Tiene el poder de la percepción ampliada, la habilidad de ver más la verdad subyacente detrás de los hechos. Una mente concentrada es también una mente relajada. Cuando uno está profundamente  involucrado en algo, automáticamente entra en estado de relajación.
La concentración es vital para cualquier cosa que hagamos en  la vida, ya que previene a la mente de la dispersión, del ir en distintas direcciones. Sin concentración no logramos nada.

El trabajo hecho con una mente concentrada es más disfrutable. Una persona con una mente concentrada puede hacer varios trabajos distintos con gran eficacia. Una persona que no logra concentrarse, que piensa en otras cosas mientras hace el trabajo que tiene entre manos, comete errores y  utiliza  mucho tiempo para terminar sus tareas.

La calidad de la mente

Una mente concentrada es una mente poderosa y una mente dispersa es una mente débil.
Para desarrollar poder mental, primero debemos desarrollar una mente concentrada.
Una mente disipada no tiene poder mental. Si los pensamientos están dispersos  pueden ser llevados a un punto de concentración con distintas prácticas.
Ahí la mente va a ser tan poderosa que podremos influir nuestro carácter, nuestra salud, toda nuestra vida. Si tenemos un problema estomacal, un problema mental, uno respiratorio o de cualquier tipo, podremos removerlo  con el poder de la voluntad. ( agregado nuestro:  “y con trabajo interior”)

¿Cómo desarrollamos ese poder?

El secreto es concentrar la mente en un punto.

¿Qué se entiende por una mente poderosa? Es aquella que puede tomar sus propias decisiones. Por el contrario, una mente débil es aquella que decide una cosa pero hace otra. Todos los grandes hombres y mujeres de la historia, ya sean artistas, escritores, músicos, políticos, estadistas, científicos o santos, lograron su grandeza por la calidad de su mente. Tenían una mente concentrada, o sea, privilegiada.

Si usted quiere llegar lejos, la calidad de su mente tiene que mejorar. Si tiene poca calidad mental, su desempeño en las diferentes esferas de la vida, va a ser pobre. Si la calidad de su mente es buena, su desempeño será bueno.Para  desarrollar un estado superior, debe analizarse a usted mismo y sus objetivos, y debe dedicarle algún tiempo a la práctica de la concentración en la mañana y en la noche.




y otro interesante:

https://www.youtube.com/watch?v=-6PMFRwvYug

lunes, 1 de septiembre de 2014

Principios para trabajar técnicas de Yoga en el aula.


Principios para trabajar técnicas de Yoga en el aula.

1.- Los profesores deben estar formados por un organismo competente antes de intentar introducir estas técnicas en el aula.

2.- La relajación es fundamental para una atención de calidad.  Ella no debe durar más de cinco minutos.  Deberá consistir en una toma de consciencia sistemática del entorno, el cuerpo y la respiración limitando de uso de imágenes interiores.

3.- La retención y modificación del ritmo respiratorio no debe ser introducida a niños en edad escolar.  La simple atención a las fases respiratorias provoca la necesaria calma emocional.

4.- Los ejercicios de postura y atención deben ser adaptados al nivel de comprensión de la edad de sus alumnos, ello requiere un proceso de observación por parte de los docentes.

5.- El R.Y.E. respeta las creencias pero no se ocupa de la espiritualidad ni de la religión.  
El propósito es llevar a los estudiantes a comportamientos más justos y mejor adaptados a la finalidad de la educación que es la de aprender mejor dentro de un ambiente más agradable y trabajar de acuerdo con un humanismo laico.

6.- Debemos rehabilitar el silencio en el aula, un elemento favorable para la relación interpersonal, a la calidad de aprendizaje y al conocimiento de uno mismo.

7.- Al proponer los ejercicios se debe de hacer siempre referencia a la fuente.

viernes, 22 de agosto de 2014

Entrevista a Micheline Flak - Técnica pedagógicas de Yoga en la Educación.


Micheline Flak, fundadora deRYE, la corriente francesa que investiga acerca del yoga en la educación, estuvo en Montevideo para participar en la primera convención latinoamericana sobre esta disciplina.
Aulas más relajadas, concentradas y felices.





Durante 37 años Micheline Flak enseñó inglés en el sistema educativo francés. Ése era su trabajo. Pero un día se le ocurrió aplicar con sus alumnos lo que ella aprendía en sus clases de yoga, disciplina de la cual también es profesora. Los resultados fueron positivos y en 1978 decidió fundar una corriente pedagógica llamada RYE, del francés Recherche sur le Yoga dans l’Éducation (Investigación acerca del Yoga en la Educación). Actualmente, el yoga en la educación se aplica en Francia en más de 300 colegios y forma parte del Programa de Formación Docente de La Sorbonne. En Italia integra el currículum de la enseñanza oficial y se ha extendido a diversos centros educativos de Europa, Israel y Sudamérica.

Flak, que también es doctora en literatura norteamericana, junto a Jacques de Coulon volcaron todos sus conocimientos del yoga aplicado en las aulas en el libro “Niños que triunfan”. Según ellos, estos ejercicios del cuerpo y la mente equilibran la energía, focalizan la atención, enfrentan el estrés y la agresividad. Todo esto da como resultado un ambiente sano de trabajo en clase, fundamental para el desarrollo del alumno. 


Hace pocos días tuvo lugar en Montevideo la primera Convención Latinoamericana de Yoga en la Educación apoyada por la Unesco y el Ministerio de Educación y Cultura, y a la que asistieron especialistas de varios países de América Latina. Micheline Flak viajó para la ocasión y unos días antes del inicio de la convención habló con galería sobre esta tendencia que se da en forma creciente en la educación mundial.

¿Por qué sostiene que el yoga es útil en la educación?

En primer lugar, hay hechos. El yoga se ha convertido en parte de la civilización occidental actual. Ya no pertenece a alguna religión hindú. La gente entiende que yoga no es una religión, no es un culto, no es una secta, es una ciencia humana. Hoy en día es estudiado en laboratorios y se ha encontrado que es la contraparte exacta del estrés. Sólo para dar un ejemplo, cuando estás cansado y tenso tienes ácido láctico en la sangre, y cuando practicas yoga eso disminuye. Suele suceder que cuando vas a clase de yoga y estás muy cansado, después de una hora de clase te paras y te sientes pronto para empezar un nuevo día u otra actividad porque descansaste. El yoga es realmente antiestrés; te enlentece la respiración, el ritmo cardíaco, cambia las ondas cerebrales, porque cuando la respiración y el ritmo cardíaco son más lentos hay un cambio en la mente. El cuerpo y la mente están tan unidos que cuando actúas sobre uno reacciona el otro. 

Las escuelas son el espejo de la sociedad y los niños están muy excitados, muy aturdidos por ruidos, gritos, música, el teléfono. Tantas cosas están molestando que cuando llega el momento del juego son agresivos, se pegan, se patotean, son muy reactivos, impulsivos, no piensan en las consecuencias de sus actos. No tienen tiempo para reflexionar, porque no tienen ningún momento para ser ellos mismos. Cuando practicas yoga los ritmos del cuerpo son más lentos y las reacciones de la mente también. Es ahí cuando tienes la capacidad de pensar sobre las emociones que estás sintiendo, verlas a distancia. Con la práctica del yoga, en primer lugar, el profesor desarrolla en los niños confianza en ellos mismos, autoestima. Cuando cuentas con ambas cosas tienes mejor relación con los demás, porque no te sientes amenazado, atacado. En segundo lugar, hay movimientos corporales asociados a dos cosas: la respiración y la conciencia. Te haces consciente de tu cuerpo porque estás asociando cada movimiento con la respiración y esto te calma.

¿Cuál es la reacción de los niños cuando se les propone este tipo de ejercicios?

Cuando empiezan con este tipo de ejercicios de pequeños no se sorprenden, los adoran, pero cuando es la primera vez, el profesor tiene que explicar lo que va a hacer y aceptar que algunos de ellos se van a reír. Y los profesores no se tienen que enojar. Los adolescentes creen que son ejercicios para bebés, sentarse en la silla y sentir los pies en el piso, la espalda en el respaldo porque te refieres a cosas simples, o cuando les dices que tienen que tomar comida imaginaria enfrente de ellos para hacer estiramiento. En yoga hay que prestar atención al lenguaje. Para los más pequeños les puedes contar historias, como que hay animales en la selva, porque en yoga tienes un montón de posturas que refieren a animales, el perro, el gato, el león, la cobra, y los niños aman eso. Cuando son más grandes les dices el porqué, les hablas de las ondas cerebrales, entonces no creen que es tonto, piensan que está muy de moda.

¿Cómo se comprueba que los chicos tienen mejor rendimiento cuando se aplican estas técnicas en clase? 

El problema con las ciencias humanas es que es muy difícil hacer evaluaciones científicas. Hemos encontrado que, después de todo, las evaluaciones subjetivas no son tan malas. Según la experiencia de muchos profesores, los efectos del yoga se relacionan con un aumento en la atención de los niños y se sabe que si no hay atención no se aprende. Los niños que no escuchan lo que dice el profesor no pueden aprender bien. La mente se tiene que comprometer y focalizar en el tema de estudio. Si no es así no puedes tener buena captación del tema, la memorización es mala. El yoga desarrolla la concientización. Pero no es el único efecto. Además, disminuye la agresión en los niños. El gran problema hoy en día es la disciplina. Entonces a través de ejercicios de respiración enlenteces las emociones, y puedes hacer que los chicos se den cuenta de las emociones que sienten. Pasamos imágenes de gente triste, enojada y les preguntamos qué emoción es esa. Una vez que son capaces de nombrar las emociones, podemos preguntarles: ‘¿tienes tal emoción?’. Pasamos del mundo exterior al mundo personal y les haces hablar sobre cómo se sienten. Les damos una educación emocional.

¿Cualquier profesor puede aplicar las técnicas de yoga en clase?

Hay algunos ejercicios muy simples que podemos darles a los profesores que no practican yoga. Pero la psicología moderna asume que la personalidad humana está dividida en una parte consciente y otra inconsciente. Hay una parte de nosotros que está aprendiendo sin darse cuenta: ¿cómo los niños aprenden su lengua cuando son bebés? Lo mismo sucede con la conducta. Hay profesores que no están calmados por dentro y hay signos en los ojos, movimientos que son captados inconscientemente por los niños y ellos inmediatamente reaccionan sin saber por qué, incluso cuando el profesor es excelente. Lo mismo pasa con los padres. Entonces, creo que lo más importante hoy en día es entrenar a los profesores, hacerlos practicar yoga para poder estar calmados por dentro.

¿Todo niño debería practicar yoga? ¿Es bueno para todos?

No debemos enseñar yoga para que los niños se vuelvan especialistas, no está pensado así. Es sólo que el yoga ofrece algunas formas simples para disminuir el impacto de las emociones y el estrés. Pero esto no significa que todo el mundo debe tomar la misma medicina. Siento que a algunos niños puede no gustarles. De todas maneras, el yoga que enseñamos en clase es muy simple. Los ejercicios aportan equilibrio a los chicos. A veces con unos minutos de silencio es suficiente. Después de un minuto de silencio hay más memoria, más concentración y más atención, está estudiado. En este sistema educativo los chicos están sentados por horas, y los entendemos, por eso les hacemos hacer ejercicios parados. 

¿Generalmente los padres están de acuerdo con que los niños tengan yoga en la escuela?

Es una pregunta que a menudo hacemos y encontramos que el enemigo del yoga es la ignorancia. La gente escucha rumores sobre yoga y piensa: “¿qué es eso?”, “¿vamos a exponer a nuestros niños a eso?”, “¿será peligroso?”. Lo que hay que hacer al comienzo del año si el profesor va a introducir estos simples ejercicios es llamar a los padres y explicarles de qué se trata, y si lo desean pueden hacer algunos de los ejercicios que van a hacer luego los niños. Cuando se les dicen todos los beneficios que tienen, se dan cuenta de que son ejercicios simples y sienten ellos mismos lo qué es, se convierten en embajadores. Por eso hay que dar charlas, explicar, así la gente no siente que es un misterio. Es el trabajo más difícil. En Uruguay, ellas (RYE Uruguay) lo están haciendo. Aquí no tengo que dar talleres, la gente aprende los ejercicios del equipo uruguayo, y yo hago cada vez menos. Y ellas continuarán cuando yo no venga más.

Usted es una consultora internacional en educación. ¿Cómo ve los sistemas educativos actuales?

Creo que tenemos que revisarlos, no en un sentido revolucionario, sino para hacerlos evolucionar de tal manera que acepten la educación emocional. Y luego, más adelante, incluir algo relacionado con lo espiritual tal vez, no religión. Pero eso luego. No estamos hablando de espiritualidad ahora, estamos hablando de educar esas interrupciones en nuestra personalidad. Por eso introdujimos yoga, aunque fuera por cinco o diez minutos en clase, no podemos introducir yoga por una hora, incluso en el correr de una semana, excepto en algunas escuelas que creen que debe haber una clase de yoga. Nuestra meta es hacer que los niños sean más felices en la escuela. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Autoestima: un factor relevante en la vida de la persona y tema esencial del proceso educativo

Este artículo trata sobre la autoestima como un aspecto de enorme relevancia en la vida de la persona, por cuanto contribuye a que su existencia sea más satisfactoria. La estima propia es una necesidad humana, configurada por factores tanto internos como externos, un proceso dinámico y multidimensional que se construye y reconstruye a lo largo del ciclo vital. En el ámbito concreto de la educación, se considera que facilitar el logro de una estima positiva debe ser el propósito más alto del proceso educativo. Se analiza la relación entre la autoestima y el autoconcepto y como ambos se vinculan con variables relacionadas con las actitudes de la población estudiantil hacia las actividades académicas y el éxito escolar. 
Se estudia asimismo los diversos componentes de la autoestima: autoimagen, autovaloración, autoconfianza, autocontrol, autoafirmación, autorrealización y las metas de superación personal en cada componente. 
Se hace referencia al tema de las características y actitudes de las personas con una alta o una baja autoestima y los factores vinculados con éstas. Se incluye también los temas de la influencia de las distorsiones cognitivas y de personas significativas en la construcción de la autoestima y finalmente se enfatiza en la relación entre autoestima y resultados educativos.

http://revista.inie.ucr.ac.cr/uploads/tx_magazine/autoestima.pdf

Importancia de la respiración nasal

Les dejo una nota muy interesante sobre respiración. 

Principalmente habla de la importancia de respirar por 

la nariz. Los porqués, de la mirada científica. 

Creo que es muy importante que la lean y luego 

podamos comentarla en este medio. 






http://www.uba.ar/extension/salud/difusion/nota5.php